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Si se empieza, se empieza... no?

Opinión de 4; lío de muchos.

el cambio de mi vida...

pierina

Recientemente he tenido la duda; ¿quién realmente esta ahí para ti?
¿Hay alguien que de verdad te entienda? ¿tu familia? ¿tus amigos de la infancia? ¿Los de la universidad? Por lo que me ha pasado estos meses... Ni la familia, ni mi hermana, ni los amigos y mucho menos alguna otra persona fue capaz de entenderme…lo peor es que a pesar de todo eso, aún espero verlos por acá uno de estos días y empezar de cero como si nada hubiera pasado, ni las peleas, los golpetazos de puerta, los golpes, nada.
Todo empezó en abril cuando empecé a sentirme mal, a pesar de que estudio enfermería ni yo misma pude relacionar mis síntomas y creí que se trataba de algún tipo de intoxicación por comer alguna cosa descompuesta en la calle. Después de varias semanas en tal estado comprendí que no era una simple intoxicación y terminé mi día en el baño del hospital haciéndome una prueba de esas que venden en las farmacias, porque no me atrevía a hacerme un verdadero análisis y que alguno de mis profesores que trabajan ahí se enterasen o confirmasen mi sospecha. ¿Fui cobarde?, pues lo fui aún más cuando contemplé la idea de evadir esa responsabilidad y finiquitar la situación antes de decírselo a alguien. Había acabado con Manuel hace un mes ¿llamarlo? ¿Decirle estúpidamente “vas a hacer papá”? ¿Qué voz tener?, me sentí tan mal que ni firmé mi salida del hospital y me fui a mi casa donde, afortunadamente, no encontré a mi hermana. Me enojé conmigo, con todo… cogí el teléfono y marque el número de mi casa, o mejor dicho, de la casa de mis padres en Sucre, pero colgué inmediatamente. No se cuanto estuve en ese plan de marcar, escuchar timbrar y colgar, pero mi hermana llegó y al verme en el sofá me pregunto lo inevitable ¿Qué te pasa? A partir de ese momento todo empeoró, mi hermana me llamó irresponsable y no vale la pena, ni viene al caso lo que me dijeron y cómo actuaron mis padres. He pasado de ser lo que era antes a un fantasma de mi, he asumido la completa responsabilidad pero he adoptado la forma extraña de alguien que se siente decepcionado, incapaz de comentarlo con naturalidad y cuidando de que no se note nada y ante el resto ser la misma, aunque a veces el disfraz se me caiga, me sienta sumamente mal, salga de la sala de rayos x , ya no fume como antes y que aunque parezca raro, lo único me ayuda y me hace pensar que no todo esta mal y las cosas van a salir bien es él o la misma que me trajo todo este cambio a mi vida.
He visto a Manuel un par de veces, me saluda y lo saludo, como si todo estuviera normal un ¿Qué tal? “bien gracias” es todo lo único que nos decimos, debo admitir que me causa algo de gracia tanta naturalidad. No espero una familia con él, ni mucho menos regresar, pero tampoco espero decírselo mañana. A veces me imagino que él, al verme en unos pocos meses más un tanto gorda descifrará e intuirá algo… pero no lo sé. No soporté quedarme en la paz, los primeros mese fueron terribles y mis notas insalvables, decidí venir a mi casa y pasar al último cuarto de la casa, el cual parece haber sido olvidado por todos excepto por lipe, mi perro, que es el único que se alegra de mi visita. No puedo negar que en algo han mejorado las cosas, ya todo el mundo se ha resignado a la idea y no muestran esa cara horrorosa con la que recibieron la noticia, y no es para menos, ni conocen a Manuel y ahora lo figuran como un drogadicto con miles de mujeres que le gusta tener hijos regados por el mundo y yo como una tonta más… no cabe duda que toda acción irroga una reacción, eso para mi es un hecho y el cual asumo con toda responsbailida y por qué no felicidad, aunque mezclada con tristeza. Tal vez hoy necesitaba escribir, porque hablar es difícil.

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